¿Ya tienes tu «colchón financiero» y tu presupuesto bajo control? ¡Excelente! Ahora, hablemos de cómo hacer que tu dinero trabaje para ti
Has recorrido un camino importante. Probablemente ya sabes a dónde se va tu dinero, le has dado un propósito con un presupuesto, y hasta has empezado a construir ese colchón financiero que te da tranquilidad. Pero,
¿y ahora qué?
Tal vez te has preguntado:
- ¿Qué hago con el dinero que me sobra?
- ¿Cómo puedo generar ingresos extra sin tener un segundo empleo?
- ¿Es posible invertir sin ser un experto o tener miles de dólares?
Si alguna de estas preguntas ha rondado por tu cabeza, este artículo es para ti. Ha llegado el momento de dar el siguiente paso, de que el dinero deje de ser solo una herramienta para convertirse en un activo que crece a tu favor.
No necesitas ser un «gurú financiero» para invertir. En este artículo, te guiaré a través de los conceptos básicos y te mostraré cómo dar tus primeros pasos en el mundo de las inversiones de manera sencilla, segura y sin complicaciones. ¡Prepárate para llevar tus finanzas al siguiente nivel!
¿Qué es invertir de forma simple?
Invertir no es tan complicado como lo pintan, ni es algo que solo hacen los grandes millonarios en la bolsa de valores. En esencia, invertir es poner tu dinero a trabajar para ti, en lugar de que se quede quieto.
Me encanta una frase de Margarita Pasos que lo explica de una forma magistral: «invertir es lograr que nuestro dinero tenga hijos«. Es la mejor analogía que he escuchado, porque tu dinero no solo se mantiene, sino que se reproduce y crece con el tiempo.
Piensa en el dinero que tienes en tu cuenta de ahorros. Está ahí, seguro, pero no está creciendo. Con el tiempo, la inflación hace que ese dinero valga menos. Invertir es darle la oportunidad a tu dinero de vencer a la inflación y de generar más dinero. Es la diferencia entre un trabajo donde solo ganas cuando estás activo, y una herramienta que sigue produciendo para ti incluso mientras duermes.
En las siguientes secciones, te mostraremos cómo empezar a lograr que tu dinero tenga «hijos», sin asumir riesgos innecesarios.
Punto 1: Las 4 Reglas de Oro para Invertir de forma inteligente (para novatos)
A diferencia del ahorro, la inversión no se trata solo de guardar dinero, sino de usarlo estratégicamente para que crezca. Para que tu dinero tenga «hijos», como dice Margarita Pasos, debes seguir algunas reglas básicas que te mantendrán en el camino correcto.
Regla 1: Invierte tu excedente, no tu «colchón».
El primer mandamiento de la inversión es no tocar tu colchón financiero. Ese dinero es tu red de seguridad. Las inversiones tienen altibajos, y tu colchón financiero debe estar siempre disponible en caso de cualquier imprevisto. Solo una vez que tengas ese respaldo, puedes usar el dinero extra para invertir.
Regla 2: Elige opciones con bajo riesgo para empezar
Como principiante, no necesitas asumir grandes riesgos. Lo más importante es que te familiarices con el proceso. Hay opciones de inversión de bajo riesgo que ofrecen rendimientos mejores que las cuentas de ahorro tradicionales sin poner en peligro tu capital.
Para tomar una buena decisión, es importante entender los riesgos más comunes de una inversión:
- Riesgo de Mercado: Es la posibilidad de que el valor de tu inversión caiga debido a cambios en la economía, la industria o la política. Es el riesgo más conocido y afecta a casi todas las inversiones.
- Riesgo de Inflación: Ocurre cuando el dinero que inviertes crece más lento que el costo de vida. En este caso, el dinero que ganas no tiene el mismo poder adquisitivo que cuando lo invertiste, lo que se traduce en una pérdida real.
- Riesgo de Liquidez: Es la dificultad para convertir tu inversión en dinero en efectivo cuando lo necesitas. Por ejemplo, es más fácil vender una acción que una propiedad, por lo que una propiedad tiene un riesgo de liquidez más alto.
- Riesgo de Crédito (o riesgo de incumplimiento): Es la posibilidad de que la empresa o el gobierno en el que inviertes no pueda devolverte tu dinero. Es el riesgo principal al invertir en bonos, por ejemplo.
Al principio, es recomendable optar por inversiones que tengan riesgos más bajos y predecibles. Eso te permitirá ganar confianza y experiencia sin exponer tu capital de forma innecesaria.
Regla 3: Sé consistente y aprovecha la unión hace la fuerza
La constancia es la clave en la inversión. Lo ideal es invertir pequeñas cantidades de forma periódica para aprovechar lo que en finanzas se conoce como interés compuesto. En mi caso, esta práctica se volvió mucho más poderosa al hacerla en equipo.
Mi esposo y yo implementamos un sistema que nos ha funcionado de maravilla para aumentar el valor del monto a invertir. Cada mes, ambos aportamos la misma cuota y la invertimos a un plazo de seis meses.
La cuota del siguiente mes la invertimos a cinco meses, y así sucesivamente, hasta llegar al sexto mes. En ese momento, todas las inversiones se cumplen y unificamos el monto total (incluyendo los intereses) para crear una nueva inversión, nuevamente a seis meses.
Esta práctica nos ha permitido no solo aumentar significativamente nuestro capital, sino también mantenernos motivados y enfocados en nuestras metas financieras. Es un excelente ejemplo de cómo el trabajo en equipo puede acelerar el crecimiento de tu dinero.
Regla 4: Desconfía de los rendimientos «demasiado buenos para ser verdad»
Este es quizás el punto más importante para proteger tu dinero. Si una inversión promete ganancias exorbitantes en un periodo muy corto y sin riesgo, enciende tus alarmas. Las estafas piramidales y los esquemas fraudulentos son comunes y se basan en la promesa de retornos irreales. Recuerda: toda inversión tiene un riesgo, y no hay atajos para la riqueza. Investiga siempre a fondo antes de entregar tu dinero a terceros. La seguridad de tu capital es lo primero.
5 alertas que pueden indicar una inversión no segura:
- Promesas de rendimientos fijos y muy altos: Cualquier inversión que garantice un 20% o más al año sin fluctuaciones es una señal de alerta. El rendimiento de las inversiones legítimas cambia según las condiciones del mercado.
- Presión para que invites a más personas: Si te dicen que tus ganancias dependen de que otras personas se unan y pongan su dinero, es probable que se trate de un esquema Ponzi o piramidal.
- Falta de claridad y transparencia: La empresa no te da información clara sobre dónde está tu dinero, cómo se generan las ganancias o quiénes son los gestores. Te dan respuestas vagas y usan mucho «jargon» para confundirte.
- No están regulados: Las entidades de inversión legítimas están supervisadas por organismos del gobierno o entidades financieras. Si el grupo no está regulado, tu dinero no tiene protección legal.
- Promoción en redes sociales de manera agresiva: Ten cuidado con las personas que te contactan por redes sociales prometiendo que te harás rico de la noche a la mañana. Muchas de estas cuentas no son de profesionales serios.
Punto 2: Opciones de inversión para principiantes (simples y accesibles)
Ya que tienes el conocimiento y la mentalidad correctos, es hora de dar el siguiente paso. Afortunadamente, en la actualidad no tienes que ser un experto ni visitar una oficina para empezar a invertir. Muchos bancos y plataformas financieras han democratizado este proceso.
La inversión desde tu celular: una realidad segura
Hoy en día, puedes hacer inversiones desde la comodidad de tu hogar y con total seguridad. Muchos bancos y entidades financieras ofrecen a sus clientes opciones de inversión a las que puedes acceder directamente desde sus aplicaciones móviles. Esto te permite comprar, vender y hacer seguimiento a tus inversiones sin tener que desplazarte a ninguna sucursal.
Opciones para empezar:
- CDTs (Certificados de Depósito a Término) digitales: Son una de las opciones más seguras. Puedes abrir uno por medio de la aplicación de tu banco. Es básicamente prestarle tu dinero al banco por un tiempo determinado a cambio de una rentabilidad fija.
- Fondos de Inversión: Los fondos de inversión son una excelente manera de empezar, ya que tu dinero se une al de otros inversionistas y es gestionado por expertos. Los hay de bajo riesgo, por lo que puedes comenzar con pequeñas cantidades y de forma segura.
Recuerda que estas opciones te permiten empezar con poco dinero y de forma escalonada, tal como lo hago yo en el caso que les compartí. Lo importante es dar el primer paso y empezar a hacer que tu dinero trabaje para ti.
Punto 3. Cómo elegir la mejor opción para invertir sin ser un experto
Con tantas opciones, puede ser abrumador saber por dónde empezar. La clave no es encontrar la inversión «perfecta», sino encontrar la que mejor se adapte a ti. Para tomar una decisión informada, considera estas preguntas:
- ¿Cuál es tu objetivo? ¿Quieres ahorrar para la cuota inicial de una casa en 5 años o para tu jubilación en 30? El tiempo que tengas para invertir (el horizonte de inversión) es crucial. Un objetivo a corto plazo requiere una inversión más segura, mientras que uno a largo plazo puede permitirse opciones con más potencial de crecimiento.
- ¿Cuál es tu tolerancia al riesgo? ¿Te sientes cómodo con la posibilidad de que el valor de tu inversión suba y baje, o prefieres algo muy seguro, aunque el rendimiento sea más bajo? Es vital ser honesto contigo mismo. El riesgo es la posibilidad de perder parte o la totalidad de tu capital.
- ¿Cuánto dinero puedes invertir? No necesitas una fortuna para empezar. Muchos de los productos que te mencioné, como los CDTs digitales y los fondos de inversión, te permiten comenzar con cantidades muy pequeñas
Una vez que tengas claras tus respuestas, puedes investigar y comparar las opciones que se alinean con tu perfil. Recuerda que no tienes que hacer esto solo. Habla con el asesor financiero de tu banco o utiliza las herramientas en línea de plataformas confiables. Ellos te ayudarán a entender los detalles y a tomar la mejor decisión para tu caso específico.
Punto 4: La mejor inversión no es solo en activos, es en ti mismo
Cuando hablamos de invertir, la primera imagen que viene a la mente son acciones, bienes raíces o fondos. Sin embargo, hay un activo mucho más valioso y seguro: tu propio potencial. La inversión más rentable que puedes hacer es en tu conocimiento y crecimiento personal.
A diferencia de otras inversiones, el conocimiento no se devalúa ni está sujeto a los caprichos del mercado. Es un activo que llevas contigo a todas partes y que te permite generar más ingresos, tomar mejores decisiones financieras y multiplicar tu dinero a lo largo de toda tu vida.
Aquí te presento tres maneras de invertir en ti mismo:
- Libros y cursos online: Son el punto de partida perfecto. Te permiten adquirir habilidades específicas a tu propio ritmo y a un costo accesible. Por ejemplo, aprender un nuevo idioma puede abrirte puertas a mejores oportunidades de empleo, o un curso sobre una herramienta clave en tu sector puede aumentar tu valor profesional y, por ende, tu capacidad para generar ingresos.
- Certificaciones y talleres: Si buscas un conocimiento más profundo y una validación formal de tus habilidades, los talleres y certificaciones son la opción ideal. No solo te dan las herramientas que necesitas, sino que también te distinguen en el mercado laboral, lo que puede resultar en un aumento de tus ingresos.
- Mentoría: Si bien los libros y cursos te dan el «qué» y el «cómo», una mentoría te ofrece una guía personalizada que puede acelerar tu aprendizaje y tus resultados. Un mentor es alguien que ya ha recorrido el camino que tú quieres empezar, y su experiencia te permite evitar errores costosos y tener un plan de acción hecho a tu medida. Es una inversión en tu desarrollo personal y financiero que te ayuda a mantenerte disciplinado y enfocado en tus objetivos.
Conclusión
Felicidades por llegar hasta aquí. Has dado un paso crucial al entender que invertir no es solo para expertos, sino para cualquiera que quiera tomar el control de su futuro financiero. Invertir es simplemente la disciplina de hacer que tu dinero tenga «hijos», como dice Margarita Pasos, y de ponerlo a trabajar para ti, incluso mientras duermes.
Recuerda que la clave no es encontrar un atajo, sino ser consistente. Empieza con opciones seguras, como las que te mencioné, y siempre investiga a fondo. Lo más importante es empezar.
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